La Novena ganó y se despegó de Boca. Los pibes gozaron al final: “¿Adónde están, los que nos iban a ganar?”

FEDERICO ROZENBAUM  frozenbaum@ole.com.ar

Los más chiquitos explotaron después del segundo gol.

Adónde están?/ ¿Adónde están?/ Los que nos iban a ganar…”. Los purretes de la Novena se desahogaron en el vestuario, después de la rotunda victoria que habían logrado ante el rival al que querían ganarle. Y no sólo porque se trataba de Boca: también porque era uno de los equipos con los que estaba peleando el torneo. Y con el 3-1 en Casa Amarilla le sacó cuatro puntos y le tiró la presión: si no quiere que River se escape, la semana que viene Boca deberá ganarle a Newell’s, que está en la misma línea que el líder, que tiene fecha libre.

Calientes al final, un tanto fríos al comienzo, a los chicos les costó adaptarse a la helada que calaba los huesos. Aunque cuando tomaron temperatura, fueron una ametralladora: dos goles en tres minutos (Quignon e Iberra) y a dominar la pelota, los tiempos y los espacios a voluntad.

Tan a voluntad que en el segundo tiempo se dieron el lujo de jugar de contra y de ese modo cerrar el duelo. Maciel no fue una isla y se sumó a la fiestita que habían armado sus compañeros. Boca no festejó ni el descuento. River la siguió en la cancha, en el vestuario, en el micro… “¿Adónde están…?”

Fuente: Ole.com.ar

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