Zona libre de Mumo…
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Peralta jugó 40 minutos como enganche para el equipo suplente y pidió la pelota, pero dejó claro que aún le falta mucho.
JORGE LOPEZ jorgelopez@ole.com.ar
Con ganas, aunque algo cansado, Sixto intentó asociarse con Burzac en la creación.
Que jugó muy bien Buonanotte? Y, en River es difícil sacarle el puesto a cualquiera…”. A Sixto Peralta le pasan cosas raras. Cuando nadie lo espera, llega a River. Y cuando él llega a River y nadie lo espera, aparece Buonanotte como enganche y la rompe.
Pero Sixto es realista y sabe que va a tener que deslomar si pretende ser titular. “No tuve un buen semestre en Racing, es la realidad y lo asumo. Como también que no vine de Europa, como Rosales o Ponzio. Pero también me pasó que tuve seis meses muy buenos en otros clubes y no pasé a ningún equipo grande. Ahora tengo esta oportunidad y no la quiero desaprovechar”, fue su crudo análisis después de salir a la cancha con sus nuevos compañeros.
En Ezeiza y ante la CAI, se fue en intentos. Aunque físicamente no está a tono, intentó participar en la creación del juego y satisfacer las pretenciones del Kaiser. Durante sus primeros 40 minutos en cancha, parado como enganche clásico, se mostró mucho para recibir e intentó conducir. En ese sentido, lo benefició tener cerca a Burzac, el más claro del equipo. Falto de ritmo y con dificultades para sacarse la marca de encima, Mumo jugó bien la pelota cada vez que la tuvo. Hasta que a los cinco minutos del segundo tiempo, algo cansado, le dejó su lugar al Burrito Ortega.
¿Qué otras cosas dejó el primer amistoso? Que Etchemaite fue el delantero más peligroso por su simpleza y su desequilibrio en velocidad. De hecho, fue el autor del único gol del River muletto: el colombiano Falcao sacó el centro cerca del córner derecho y Tulio le dio de volea, al palo izquierdo del arquero. El remate fue un poco mordido, pero la pelota terminó adentro, típico de goleador.
El partido fue dominado por un River al que le faltaron claridad y profundidad en el último pase. El empate llegó a tres minutos del final, tras un centro frontal desde cerca de mitad de cancha que cayó llovido al área. Los centrales se quedaron porque parecía pelota de Leyenda, pero el arquero salió tarde y Machot se la peinó por arriba. Y ya no hubo reacción.
Fuente: Ole.com.ar
