Previsible en la desdicha
Publicado por River Plate | Tagged as: River Plate
por Javier Gil Navarro
BUENOS AIRES — Si hay un equipo que se encarga de refrendar los malos augurios, ése es River. Se ha vuelto previsible en la desdicha. Sus flojos antecedentes son una invitación a la desconfianza para propios y extraños. ¿Quién se atreve a asegurar, en la previa a un enfrentamiento decisivo, que “este partido lo gana, seguro”? Muy pocos. Más que nada aquellos que están cegados por el fanatismo. Ha dejado de ser garantÃa.
River se apura demasiado si tiene que ganar (AP)
Es cierto que en el plano internacional sus acciones históricamente bajan, pero nunca tanto como ahora. Resulta llamativo y hasta preocupante para su público. No sólo está lejos de escribir páginas de gloria, sino que siquiera se muestra apto para esbozar guiones mÃnimamente felices. Para decirlo sin eufemismos: cada vez que está ante un compromiso que debe ganar, no gana. Puede jugar bien, mal o más o menos, pero el objetivo no lo alcanza. Y esa ausencia de victorias cuando las necesita lo lleva a vivir sus dÃas tensionado, dependiendo de resultados ajenos. Una historia que se ha vuelto recurrente.
El hincha intenta creer, hasta fuerza sus propias convicciones para hacerlo. Llena la cancha, alienta incondicionalmente. Pero asà y todo las respuestas desde adentro del campo no aparecen. Quizás ese aliento le otorga una ventaja. Porque, aunque los rivales no lo digan, la presión los intimida. Si no, Nacional de Montevideo, que estuvo cerca de quedarse con los tres puntos, deberÃa haberse animado un poco más. River da muchas ventajas. Es vulnerable atrás, endeble en el medio, permisivo adelante, demasiadas grietas que los oponentes en algún punto aprovechan.
Cuando la realidad le demanda un triunfo, al equipo se lo devoran los nervios. Se vuelve apresurado, juga más rápido de lo que piensa. Los conceptos, entonces, terminan siendo reiterativos. Siempre es la misma historia. Se apresura, le pone a su fútbol demasiado vértigo y, finalmente, no gana.
Es cierto que las lesiones lo han diezmado y obligaron a Pipo Gorosito a utilizar alternativas de emergencia. Facundo Quiroga, Augusto Fernández, Diego Buonanotte, Cristian Fabbiani con una costilla fisurada, Marcelo Gallardo soportando esa molesta pubialgia, realmente no es poco. Pero con el plantel completo y en condiciones tampoco pudo imponerse en Perú (ante San MartÃn de Porres) ni en Uruguay. Por eso, apelar a este tipo de discursos tiene una validez relativa.
Dentro del resultado negativo se destaca algo positivo: que San MartÃn de Porres no ganó y que Nacional terminó haciéndole precio a Millo. Ese empate que los peruanos obtuvieron en Paraguay tras ir ganando, podrÃa terminar siendo decisivos. Aunque más allá de los números y de los cálculos que todo el mundo en Núñez hace para ver qué resultados deberÃan darse para superar el grupo, lo más preocupante hoy es River. Muchos dicen que si gana los dos partidos se clasificarÃa, pero ahà está la cuestión, un equipo tan irregular deberá cosechar un par de victorias para finalizar entre los dos primeros del grupo. ¿Podrá encontrar un nivel parejo en tan poco tiempo? Hasta ahora no lo hizo. Mientras, la gente va perdiendo la paciencia. El martes ya hizo sentir sus primeros silbidos. Lo que queda de la Libertadores y el Superclásico, serán los que marquen la temperatura del termómetro riverplatense.
http://espndeportes.espn.go.com
Popularity: 3% [?]
