Ortega se reunió bien temprano con Simeone y practicó junto al resto de sus compañeros en Ezeiza, pero no fue incluido en la lista de concentrados para enfrentar el domingo a Arsenal. El Burrito faltó ayer al entrenamiento porque estuvo detenido en una comisaría de San Isidro.

Tras protagonizar una jornada muy agitada, Ariel Ortega se presentó esta mañana en el entrenamiento de River. El Burrito llegó bien temprano, apenas pasadas las 8.30, al predio que tiene el club de Núñez en Ezeiza y se puso a las órdenes del técnico del equipo, Diego Simeone.

El jujeño habló con el entrenador y luego se unió al resto del plantel. Trabajó a la par del resto pero, según se supo más tarde, no integra la lista de concentrados para el partido que River jugará el domingo ante Arsenal, por la octava fecha del Torneo Clausura. Simeone confirmó a los 19 convocados, y Ortega no está entre ellos.

La alarma se encendió ayer bien temprano, cuando Ortega no apareció en la práctica del conjunto millonario. Allí renacieron los fantasmas de una recaída en su adicción al alcohol. Más tarde pudo saberse que el Burrito estuvo demorado más de tres horas en la comisaría 4ª de San Isidro tras recibir una denuncia por amenazas.

Aparentemente, Ortega fue a un boliche el miércoles por la noche y se retiró del lugar visiblemente alcoholizado. Luego, ya en su casa, protagonizó una fuerte pelea con Danesa, su mujer. Preocupados al escuchar la discusión, los vecinos llamaron a la Policía, que se hizo presente en el domicilio del jugador y lo detuvo al encontrarlo “alcoholizado pero lúcido”. La causa fue catalogada bajo “amenazas”.

Fuente: Ole.com.ar

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