MARTIN EULA  meula@ole.com.ar

Eran otros tiempos, era otra la historia y generaron su propia publicidad. Fue la última temporada de Ortega antes del destierro en Turquía y la primera de D”Alessandro titular. Con ellos, River fue subcampeón del Racing de Mostaza y campeón del Clausura 2002. Por entonces, el Burrito aún era puntero pero, como siempre, bajaba para construir, romper y desequilibrar. El Cabezón era el conductor: con distintas características y perfil, una especie de continuador de Gallardo y Aimar. Calentón y decisivo como siempre, fue clave para el primer título de un flamante presidente Aguilar. ¡Qué tiempos aquellos para River!

Comizzo; Garcé, Ayala, Rojas; Coudet, Ledesma, Cambiasso, Zapata; D’Alessandro; Ortega y Cavenaghi. Y la vaselina de Ricky en la Bombonera. Y un doble cinco que podría haber sido un doble 10 con el Lobo y el Cuchu. Y Ramón en el banco justo antes del todavía para nada cicatrizado adiós.

Si D’Alessandro vuelve, con Ortega sería un “qué haces, juguemos”. Este River que debe volver a ser River, los necesita.

Fuente: Ole.com.ar

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