MARTIN BLOTTO | mblotto@ole.com.ar

Todos los hinchas de River coincidían en que el Burrito debía estar en la Bombonera. Eso no se discutía ni se discute. Ahora bien, ¿de qué debía jugar? Ciertamente la disposición táctica del equipo conspiró contra sus cualidades de armador y los treinta y pico que carga en el DNI. Hoy Ortega hace la diferencia cuando está bien rodeado, cuando tiene con quién tocar y descargar y, esencialmente, cuando su equipo juega con la pelota. En cambio, se diluye al quedar lejos de Alexis y Buonanotte. Ahí debe optar por el mano a mano. Y para eso le falta una marcha: ya no desequilibra solo.

Fuente: Ole.com.ar

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