MIRTA ORTEGA. Mamá del Burrito.

mamayariel.jpg

Estoy emocionada y feliz. Me acordé de cuando Ariel era un changuito y recién empezaba a jugar. Lo vi contento y eso me pone bien. Aunque no es de hacer llamados largos, por teléfono me había dicho que deseaba con el corazón jugar el clásico. Lo logró y mostró lo que sabe. Como él, yo soy reservada y cuando en la calle me dicen que mi Ariel es un fenómeno, me da un poco de vergüenza. Pero hoy lo digo yo: ¡Qué pedazo de jugador que es mi hijo! Soy la mamá, ja, ja, y es lo que me sale del corazón. Dios escuchó mis rezos. Y él está mejor por el amor que le dan su mujer, sus hijitos y la gente de River. Porque pasaron cosas, pero lo quieren mucho. Siempre le digo que tiene que sentirse bien para despedirse como un grande, con toda la gloria. Y ahora voy a seguir igual. Aunque le voy a pedir que el próximo penal lo patee rápido y deje de frenarse porque me puso muy nerviosa, ja, ja.

Fuente: Ole.com.ar

Noticias Relacionadas

  • “Nadie grita ni ordena”
  • Y no lo dejan gozar
  • Passarella y su dura despedida de River
  • ¿Cómo se sale de este mal momento?
  • Cómo se empaca cuando lo sacan