¡Ho visto Ahumada!
Publicado por River Plate | Tagged as: Lesiones
Oscar Ahumada, quien está en la mira del Napoli para el mercado de enero, se entrenó sin problemas luego del golpe en un tobillo y está listo para el domingo.

Ahumada, el indestructible, podrÃa ser compañero de Lavezzi y el Pampa Sosa en Italia.
Se dobla. No se quiebra. Oscar Ahumada, hombre de hierro, aguanta. Los golpes. La seguidilla de partidos. La cancha pesada. Y las dificultades que viene sorteando en el tobillo izquierdo. Ayer mismo quedó en un segundo plano su salida prematura en el choque contra Arsenal, y la posterior especulación de que se perderÃa el próximo juego ante Lanús.
Ahumada sintió una molestia en una zona que tiene sensible desde el clásico contra San Lorenzo del Clausura y, por el agua caÃda en SarandÃ, se decidió sacarlo por precaución. Ayer, en el mismo entrenamiento en el que Augusto Fernández y Tuzzio debieron someterse a kinesiologÃa en el vestuario, Oscar participó de los trabajos regenerativos con el grueso de los titulares. Pero no es el único indicio de su pronta recuperación: “No tiene ninguna lesión”, afirmó el médico Luis Seveso.
Este mismo tobillo habÃa alimentado cortocircuitos con Passarella en el final del primer semestre. Cuando River ya no jugaba por nada, el volante no quiso que lo infiltraran por temor a agravar la lesión. Por esos dÃas, desde el entorno del volante se estaba negociando la transferencia al Atalanta, aunque el pase fue más hablado que concretado. En las últimas horas, otro equipo italiano se prendió como pretendiente. “Lo estamos viendo”, reconoció Pierpaolo Marino, director deportivo del Napoli, que estarÃa dispuesto a pagar 3.000.000 de euros en enero.
Ahumada arrancó la pretemporada como suplente de Ponzio. Pero en el inicio de la competencia oficial apareció como el dueño del mediocampo. Suma seis presencias en los siete partidos (sólo faltó ante San MartÃn de San Juan) y es dueño de uno de los rendimientos más parejos del team de Passarella (6,36 de promedio Olé). Juega al lÃmite, a veces parece desprolijo por sus movimientos acelerados, raspa y suele ver la amarilla (tiene cuatro). Pero todo eso, que bien conocieron Merlo y Astrada, es indispensable en el equilibrio del medio. Sin Ahumada, River sufre como le pasó en el último match. Y el hombre de hierro sufre si no juega.
Fuente: Ole.com.ar
