Falcao no es un goleador de definiciones simples. Para el colombiano, el gol es un arte, siempre busca una definición sutil. Tal vez por eso, ayer hizo el más difícil y erró los más fáciles. De todas maneras, lo que desperdició no cuenta, porque River sumó tres puntos y cortó la histórica sequía de triunfos gracias a ese frentazo perfecto del Tigre.

MARTIN BLOTTO | mblotto@ole.com.ar

El 9 fue el jugador más peligroso de River. Pero falló mucho. Primero quedó mano a mano con Assmann, se la picó de zurda y el arquero se la tapó muy bien con la mano izquierda. Sobre el final del primer tiempo (40′), Falcao le vio la cara otra vez al 1 del Rojo, que achicó bien y cubrió el remate con los pies. Pobre, no le salía una, porque dos minutos antes la había metido y estaba en offside… No parecía su noche, como tantas veces en este semestre. Sin embargo, a Falcao no le suele fallar su arma letal: el cabezazo. Se anticipó al uruguayo Rodríguez y la clavó en el segundo palo. Bien difícil, como a él le gusta.

Fuente: Ole.com.ar

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