Con muchos mano a mano como le gusta al Cholo, el domingo la cancha puede ser un ring.

Lo demostró y lo dijo: Simeone tiene una columna vertebral de siete futbolistas. Para elegir a los cuatro pone en la balanza la rotación y, sobre todo, la manera que distribuirá las fichas según el rival de turno. El ejemplo más claro y sorpresivo se dio ante los sanjuaninos al aparecer Sciorilli al lado de Ponzio. “Quise atacarlos porque Pacheco y Décima son volantes de marca”, explicó luego el Cholo. Técnico arriesgado, ofensivo y gustoso de jugar mano a mano, si mantiene la formación que probó ayer y Estudiantes sigue con el 3-4-3, se puede especular con un partido en el que quedará gastado el pasto por las bandas y el mediocampo será una zona de tránsito rápido.

FEDERICO DEL RIO | fdelrio@ole.com.ar  

Así como cuando River ataque obligaría a que su rival sume gente atrás (Moreno y Fabianesi sería el más apto para retroceder y dar una mano), también debería transpirar más de la cuenta cuando tenga que defender. Si Ahumada se le estampilla a Verón, no será fácil para Ponzio llegar a las bandas y tapar a Benítez o Moreno y Fabianesi sin la ayuda de los defensores, que estarán entretenidos con los tres puntas platenses. River ya vivió una situación similar cuando Newell’s explotó las espaldas de Ortega y Bounanotte y manejó el partido por los costados.

Entonces, en el orden, el esfuerzo y el desequilibrio individual parece estar la llave del triunfo. Porque, cual ajedrez, cada movimiento tendrá su contrapartida. Y para eso el equipo necesitará que los diferentes rompan esquemas y ayuden a no desarmar el propio.

Fuente: Ole.com.ar

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