“Tengo que crecer”
Publicado por River Plate | Tagged as: Buonanotte
El Enano recargado después de un fin de semana en familia. Dice que es lindo que todos esperen soluciones suyas, pero no se la cree y cuenta que es mejor entrar a la cancha sin mochilas. Y confÃa en que va a volver el River campeón.
FEDERICO ROZENBABAUM | frozenbaum@ole.com.ar
Diego Buonanotte estrenó un escudito importado en su volante. Acaba de llegar de Teodelina, su lugar en el mundo, al cabo de dos dÃas de descanso. Su flamante auto recorrió unos 600 kilómetros, sumando la ida y la vuelta. TodavÃa el motor está en la fase de ablande. Igual que el River que, tras cuatro fechas, no encontró su óptimo funcionamiento ni un conductor que lo lleve por la ruta del triunfo. “Debemos mejorar en la precisión y en el último pase”, admite, bajando un cambio, antes de arrancar.
-¿CoincidÃs con Simeone cuando dijo que el equipo recién iba a aparecer en la sexta fecha?
-SÃ. Más allá de las crÃticas que hubo en el comienzo, creo que podemos repetir lo del torneo pasado. Debemos demostrar por qué fuimos campeones.
-Pero todavÃa no lo pudieron demostrar.
-Lo vamos a lograr jugando. Nos falta elaborar mejor la jugada. Y yo me hago cargo. Tengo que aparecer.
-Muchos esperaban que trajeras las soluciones…
-En parte es lindo que se diga eso, pero no me la creo. Prefiero entrar a la cancha sin esa mochila, sin presiones. Porque cuando uno está tranquilo es probable que rinda más.
-No fue lo que te pasó con San Lorenzo, ¿no?
-Reconozco que no me sentà cómodo conmigo mismo. No hice el partido que querÃa, pero no siempre se puede jugar bien.
-¿Te afectó el cansancio por el cambio de horario al volver de China?
-Simplemente fue una tarde en la que no pude tener la participación que uno pretende. Fue solamente un partido. Igual, no soy de poner excusas.
-¿Por qué cambiaste de posición en el medio del partido? ¿Te encontraron la vuelta por izquierda?
-Me costó desequilibrar. Pero acá no hay que mezclar al técnico ni a la táctica. La verdad es que no fue mi mejor partido.
En términos comparativos, el almanaque de River le da la razón al Enano. Es que, repasando el último Clausura, el equipo se empezó a vislumbrar en la sexta fecha (Vélez). Incluso, el propio Diego recién consiguió su brillo personal a mitad del torneo. El triunfo ante Lanús, con un gol ideado y ejecutado desde su zurda, fue el punto de despegue en su vuelo hacia la consagración.
Pero también en este Apertura se presentan situaciones diferentes, tanto para el equipo como para Buonanotte. Un ejemplo insoslayable es la ausencia de Ortega, su socio de juego por excelencia. “Ariel es un fenómeno. Y siempre voy a hablar muy bien de él, en todo sentido”, cuenta quien habÃa prometido dedicarle un gol al Burrito si la metÃa en los Juegos. Un tiro libre, preciso y estéticamente ejecutado contra Serbia, terminó siendo el mejor regalo para quien se tuvo que ir de River mientras Diego estaba volando hacia PekÃn. No hubo despedida formal. SÃ, un cariño que desconoce la distancia que hay entre Núñez y la capital mendocina.
-¿Lo extrañás?
-Obvio. Igual, debemos pensar que River sigue teniendo muy buen plantel.
-¿Y en qué sentido notaste su ausencia?
-En que es un jugador diferente, un Ãdolo… Y creo que todos lo vamos a extrañar a Ariel.
-¿Podrán reemplazarlo?
-Lo importante es que el grupo está más unido que nunca y que quiere ganar todo, como en la primera mitad del año.
-¿Estás ilusionado?
-SÃ, porque la clave del éxito de River fue la concentración, el hambre y la ambición. Y todo eso lo mantenemos intacto.
-¿Los motiva más el Apertura o la Copa?
-Se ha logrado algo importante que fue ganar un torneo después de mucho tiempo. Ahora tenemos la presión de seguir logrando objetivos. Es que River te obliga a estar arriba.
-¿De qué manera se coronarÃa el mejor año de tu carrera?
-Ya fui campeón en el club y pude dar la vuelta en los Juegos OlÃmpicos. Lo mejor serÃa ganar algo. Porque no soy de los que se conforman con lo que pasó.
-¿Qué le deberÃas dar a este nuevo equipo?
-Este equipo se caracteriza por la solidaridad. Cada uno tiene que aportar su granito. Y en lo personal, creo que tengo que ser importante en el desequilibrio.
El auto negro ya está a punto de partir. El conductor agarra el volante con la mano derecha. La diferencia, por cierto, la marca cuando su pie izquierdo entra en acción.
Fuente: Ole.com.ar
