El zurdito conduce, pero se mueve con velocidad y trata de imponer su habilidad bien cerca del área.

Con Buonanotte en la cancha River pierde presencia física en el mediocampo, pero puede ganar precisión y desequilibrio en los metros finales. El Enano no es el conductor parsimonioso que utiliza la pausa como principal arma de manejo. Por características, el zurdo administra la pelota con velocidad y trata de buscar los espacios para lastimar, para moverse en los sectores donde más duele su gambeta y su picardía: cerca del área, donde los defensores se cuidan de tocarlo…

Su velocidad le permite escapar rápido de la marca, siempre aparece como auxilio para Augusto, Belluschi o los puntas. Lejos del área, juega a uno o dos toques, habitualmente productivos: no se desespera en ir para adelante, trata de asegurar la posesión. Pero su aporte clave es adelante, porque con una gambeta, una pared o una asistencia abre la defensa, como lo hacía Aimar en sus comienzos. Y sabe definir, es raro que falle en el área.

Claro que para que Buonanotte imponga su juego, no tiene que ser el único receptor, debe sentirse respaldado por los volantes externos y los puntas.

Fuente: Ole.com.ar

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